viernes, 17 de julio de 2020

¿Cuántos virus hay en el mundo?



Calcular el número de virus del planeta Tierra es una empresa fútil en el sentido de que nuestro cerebro es incapaz de asumir cifras tan gigantescas. Porque, sí, hay muchos virus. Aproximadamente un 1 seguido de 31 ceros. La mayoría de ellos están en los océanos.

Para empezar a imaginar la cantidad de virus que esa cifra supone podemos establecer una analogía. Si suponemos que un virus vide unos 100 nanómetros de media, y que un milímetro es un millón de nanómetros, en un milímetro cabrían, aproximadamente, unos 10.000 virus. ¿Qué altura alcanzaríamos si amontonáramos todos los virus uno de encima de otro, construyendo un pilar?

Pues ese pilar inconcebible de virus tendría mil trillones de kilómetros de altura, tal y como explica Josep Maria Mainat en su reciente libro Ciencia optimista. Es decir, unos 105 millones de años luz. Para hacernos una idea, Plútón, el último planeta (o no, según lo que convengamos) del sistema solar, solo está a 5 horas luz:

Nuestro pilar, con todos los virus del planeta unos encima de otros, pasaría de largo la Osa Mayor, una constelación de siete estrellas, la más lejana de las cuales se encuentra a 55 millones de años luz, y llegaría hasta más allá de la constelación del Cisne, que está a 100 millones de años luz.

Afortunadamente, la mayoría de los virus son inocuos para los seres humanos.

fuente: aquí

viernes, 26 de junio de 2020

Ovnis en el arte: las obras más controversiales con naves voladoras en la historia


En el arte rupestre a libros antiguos, tapices y pinturas de todas partes del mundo se realizaron representaciones de objetos voladores

Por supuesto, estos no son los primeros casos ni serán los últimos. Existe una extensa bibliografía, fotografía y material fílmico sobre cuerpos desplazándose sobre el espacio aéreo, muchos con una explicación científica, otros, que aún esperan respuestas. Pero, ¿qué sucede con el arte?

martes, 9 de junio de 2020

¿Qué sabemos hasta hoy sobre la transmisión del SARS-CoV-2?



Si pretendemos prevenir nuevos brotes de COVID-19 debemos estudiar la transmisión del SARS-CoV-2. Conocer las vías de contagio, la capacidad de transmisión en diferentes grupos de población, los lugares relacionados con mayor riesgo de exposición, así como desentrañar como ocurren los eventos de transmisión local, resulta clave. Tanto para comprender cómo se comporta el virus como para desarrollar intervenciones destinadas a controlar su expansión.

A continuación resumimos lo que, a día de hoy, conocemos sobre cómo se transmite el virus, intentado dar respuesta a los principales interrogantes y haciendo hincapié en temas que suscitan especial interés, como la transmisión por personas asintomáticas o en la población infantil.
Superdispersores: ¿individuos o eventos?

martes, 2 de junio de 2020

¿Qué tipo de mascarillas ofrece la mayor protección contra los virus?

En el Hospital Universitario de Southampton, Reino Unido, el personal médico usa en pruebas unas máscaras con purificadores de aire especiales.


Si bien las mascarillas de papel y tela pueden ayudar a controlar la propagación del coronavirus entre el público en general, resultan insuficiente para el personal sanitario que trabaja en cuidados intensivos.

Ahí, donde el riesgo de infección es mayor, se hace imprescindible un equipo de protección de un estándar mucho más alto, capaz de proteger completamente del virus.

La forma más simple de cubrirse la cara es la máscara quirúrgica, generalmente hecha de tres capas de papel o tela.

Son resistentes a las pequeñas gotas que se desprenden por la tos o los estornudos, pero ofrecen poca protección contra las partículas virales, que tienen un tamaño de alrededor de 100 nanómetros (billonésima parte de un metro).

lunes, 1 de junio de 2020

¿Por qué no ha ocurrido el gran sismo en la "brecha de Guerrero"?


Las brechas sísmicas son zonas que no han presentado actividad sísmica a pesar de que se encuentran en una región de intensa actividad por el movimiento entre placas tectónicas. La continua acumulación de esfuerzos en la zona da lugar a escenarios de peligro sísmico cuya energía liberada estima importantes afectaciones en zonas cercanas al sismo así como en CDMX. Los datos de la geometría de la brecha muestran que tiene una longitud de 230 km y de ancho es cercano a 80 km, por lo que de liberarse un sismo en la totalidad de la brecha tendría una magnitud esperada de 8.3 (Singh y Ordaz, 1994).

Según modelos estadísticos, obtenidos a partir de la actividad histórica en la zona, se espera la ocurrencia de un sismo en la brecha. Sin embargo, ha transcurrido el tiempo y el sismo no ha ocurrido por lo que han surgido diversas explicaciones al respecto, la primera indica que la energía continúa acumulándose y que en cualquier momento se liberará en uno o varios sismos (esto no implica que sea un sismo de gran magnitud).